Salud materna en Afganistán: mujeres sin atención sanitaria

28 de septiembre de 2026
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La salud materna en Afganistán atraviesa una situación especialmente preocupante. Los recortes de la cooperación internacional, la falta de profesionales sanitarios y las restricciones impuestas a las mujeres dificultan el acceso a una atención sanitaria esencial durante el embarazo y el parto. Un reciente reportaje de El País pone rostro a esta realidad a través de las historias de mujeres. Todas ellas viven en zonas rurales y deben afrontar grandes distancias y numerosas dificultades para recibir asistencia.

Afganistán presenta una de las tasas de mortalidad materna más elevadas del mundo. Según los datos recogidos por El País, mueren 521 mujeres por cada 100.000 nacimientos. En las zonas rurales, las dificultades son todavía mayores. La distancia hasta los centros sanitarios, el mal estado de las carreteras, las condiciones climáticas y la falta de recursos pueden convertir una complicación durante el parto en una situación mortal.

A estas barreras se suma la reducción de la red sanitaria. El artículo señala que en 2025 cerraron 422 centros de atención primaria. Esto dejó sin servicios sanitarios a más de 3,3 millones de personas, mientras que entre enero y junio de 2026 se registraron otros 295 cierres. La Organización Mundial de la Salud también mantiene su llamamiento ante las necesidades sanitarias del país y la insuficiente financiación de la respuesta humanitaria.

La situación de las profesionales sanitarias resulta especialmente relevante. En diciembre de 2024, las autoridades talibanes prohibieron que las mujeres accedieran a institutos de enfermería y obstetricia, dificultando la formación de nuevas profesionales en el país. Cuando según el Fondo de Población de Naciones Unidas, necesitan al menos 18.000 matronas adicionales para cubrir las necesidades básicas de atención materna.

En este contexto cobra especial sentido el V Encuentro Nacional de Mujeres Profesionales, organizado por Unión Profesional y el Consejo General de la Abogacía y celebrado en marzo de 2026. El encuentro estuvo dedicado precisamente a la situación de las mujeres profesionales en Afganistán. Se abordaron las consecuencias que las restricciones sobre su educación y desarrollo profesional tienen sobre su autonomía y sus derechos.

Hablar de salud materna en Afganistán implica, por tanto, hablar también de derechos, educación, profesionales sanitarias y cooperación internacional. Garantizar que las mujeres puedan acceder a servicios de salud adecuados requiere contar con infraestructuras, recursos y profesionales cualificadas capaces de atenderlas.

La realidad descrita desde las comunidades rurales afganas muestra que la salud no depende únicamente de disponer de un centro sanitario. También depende de poder llegar hasta él, de contar con profesionales formadas y de que las mujeres puedan acceder a la atención que necesitan. Reforzar estos elementos es fundamental para proteger la salud y la vida de madres y recién nacidos.