Cómo orientar las donaciones en la acción humanitaria

14 de agosto de 2026
Categorías:

Ante los desastres naturales y las crisis humanitarias, la solidaridad es fundamental, pero también debe canalizarse de forma eficaz. El Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH), recuerda que ayudar también implica hacerlo de manera en que nuestras contribuciones respondan a las necesidades reales, se coordinen con los actores que ya están trabajando sobre el terreno y refuercen las capacidades locales. En su estudio «Canalizar la solidaridad. Guía práctica para orientar las donaciones privadas en la acción humanitaria», elaborado en colaboración con la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), establece 8 principios clave para una ayuda responsable y de mayor impacto.

Principios para orientar las donaciones

  • Reconocer que las personas afectadas por una emergencia deben estar en el centro. La perspectiva de las personas afectadas es esencial para valorar la pertinencia de las acciones. La crisis no destruye sus capacidades.
  • Pensar más allá de la urgencia. Es fundamental que la respuesta humanitaria también contribuya a la recuperación sostenible y resiliente de las comunidades afectadas. Este enfoque también ayuda a perfilar mejor las necesidades de las comunidades afectadas.
  • Priorizar las donaciones en efectivo frente a las donaciones en especie. Este principio ofrece flexibilidad, eficiencia y respeta la dignidad de las personas afectadas, al tiempo que estimula la economía local, reduce el desperdicio de recursos y las dificultades logísticas de su transporte.
  • Diferenciar las iniciativas humanitarias de las que no lo son. La ayuda humanitaria se rige por los principios de imparcialidad, neutralidad e independencia. Se recomienda investigar antes de realizar la donación y evitar donaciones impulsivas.
  • Ser consciente de los impactos negativos (No Hacer Daño). Para actuar en una emergencia se necesita planificación, conocimientos técnicos y habilidades. Para prevenir riesgos en contextos de emergencia, se deben evitar las afluencias masivas y los desplazamientos a título individual. También se debe evitar acoger a personas refugiadas fuera de los marcos formales.
  • Demandar transparencia y rendición de cuentas a las organizaciones con las que se colabora.
  • Informarse de forma amplia sobre el contexto de una crisis. Se recomienda, además, contrastar la información con fuentes oficiales, como la AECID, ECHO, el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Medialuna Roja, o los actores humanitarios del sistema de las Naciones Unidas.
  • Entender que nadie por sí solo tiene la solución a una crisis. La coordinación es fundamental.

Accede al recurso