Las enfermeras ante la mutilación genital femenina
Según la OMS, la mutilación genital femenina (MGF) comprende la resección parcial o total de los genitales externos femeninos, y otras lesiones causadas a los órganos genitales femeninos por motivos no médicos. Se estima que más de 230 millones de mujeres y niñas vivas en la actualidad han sufrido esta práctica, en 30 países de África, el Oriente Medio y Asia. Hoy recordamos la importancia de las enfermeras ante la mutilación genital femenina, para sensibilizar, prevenir, detectar y atender a las víctimas.
Enfermeras referentes ante la MGF
“Las matronas somos las referentes en Atención Primaria para detectar estas mujeres, darles el acompañamiento a nivel holístico y estamos también ayudando a elaborar los informes de protección internacional que les puedan ayudar a ellas. Somos las enfermeras especialistas en salud sexual y reproductiva de la mujer y podemos hacer ese peritaje y ese acompañamiento”, afirma Vanessa Mata, delegada de Solidaridad Enfermera Sevilla.
Además, nos hacemos eco de la tesis doctoral del enfermero Ousmane Berthe, donde abordó la MGF desde la perspectiva de supervivientes subsaharianas residentes en España. Concluyó que las supervivientes son conscientes de que la práctica viola los derechos humanos, que persiste debido a un sistema de falsas creencias arraigadas en las tradiciones familiares y el engaño que oculta la realidad de la MGF a las niñas, o las obliga a someterse a la práctica. Según la tesis, fue vivida como un acontecimiento muy agresivo y traumático. Sufrieron graves consecuencias en su salud sexual, psicológica y obstétrica. Por último, consideran que la reconstrucción genital fue una decisión difícil, pero contribuyó a recuperar su salud e identidad sexual.
Jornada en el Colegio de Enfermería de Sevilla
Solidaridad Enfermera Sevilla, celebrará ese 18 de febrero la III Jornada Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina dedicada a dar visibilidad a las víctimas de esta violación de los derechos humanos y de la infancia. Un ejemplo más de que las enfermeras somos un referente ante la mutilación genital femenina.


