Impacto del frío en los colectivos vulnerables
El invierno en España ha comenzado con un marcado descenso térmico. Se han registrado heladas generalizadas y nevadas en cotas bajas. En este contexto, Solidaridad Enfermera analiza el impacto del frío en los colectivos vulnerables y la respuesta sanitaria, según el Plan Nacional de actuaciones preventivas por bajas temperaturas del Ministerio de Sanidad.
El frío en datos
Desde la climatología, la frecuencia de olas de frío está disminuyendo. Sin embargo, puede reducirse la adaptación a las bajas temperaturas. Como consecuencia, los efectos en la salud asociados al frío se manifiestan en temperaturas menos reducidas. Además, la mortalidad en invierno sigue siendo superior a la mortalidad en verano.
El Plan Nacional analiza los riesgos por el frío dividiendo el mapa del país en 182 zonas. Está activo del 1 de diciembre al 31 de marzo, con seguimiento en noviembre y abril. Además, describe los factores de riesgo y las consecuencias del frío en la salud.
Las personas más vulnerables al frío son: personas en edades extremas, mujeres embarazadas, personas con enfermedades crónicas, personas con tratamientos que afectan a la adaptación del organismo (como vasodilatadores), personas con movilidad reducida, desnutrición o intoxicación etílica, quienes sufren contextos de pobreza, las personas sin hogar y las personas que trabajan al aire libre.
Los efectos más frecuentes del frío en la salud son: descompensación de enfermedades cardiacas y respiratorias, complicaciones en el embarazo, aumento de problemas de salud mental, accidentes y caídas, aumento de enfermedades infecciosas, hipotermia y congelación.
Cuidados durante el frío
El Ministerio de Sanidad comparte material divulgativo para prevenir las complicaciones asociadas al frío, aconseja intensificar la información en los periodos más fríos y la coordinación entre la administración, las organizaciones y los servicios de salud.

En definitiva, los colectivos más vulnerables también tienen más riesgo de sufrir complicaciones por el frío. Los datos globales muestran el impacto de las bajas temperaturas en la salud. Desde la enfermería podemos promover cuidados adecuados, fomentar la educación sanitaria y aplicar las recomendaciones del Plan Nacional.
Priorizar la prevención y los cuidados comunitarios es clave para minimizar los efectos del frío cada invierno.


